En la Ciudad de la Eterna Primavera se vienen abriendo establecimientos con tendencias culinarias innovadoras y que ya han logrado la aceptación del exigente paladar norteño.
En Trujillo no solo se comen cebiches, cabritos y shambar. Frente a los locales que ofrecen la tradicional y deliciosa cocina norteña aparecen nuevos recintos con propuestas gastronómicas dignas de resaltar y saborear.
Uno de ellos es Itamae Sushi Bar, un restaurante dedicado a la fusión oriental. Provisto de impresionantes makis como el kani furai o el degollador, así como de una gama de arroces, causas y cebiches, el local que dirige Carlos Tay presenta una atractiva variedad de platos que en casi año y medio han logrado cautivar al público trujillano.
- Cuenta Carlos, quien estudió en Lima y trabajó en Estados Unidos y Japón, que al comienzo la gente no veía con buen ojo el menú que ofrecía. Sin embargo, poco a poco fue ganando clientela a tal punto que ahora debe hacer delivery e incluso vender cebiche de noche. Esta misma oferta ofrece Goldfish, a una cuadra de la Plaza de Armas de Trujillo.
- El chef Aldo Tenorio del Goldfish buscó socios estratégicos para poder iniciar esta aventura culinaria en pleno corazón de la ciudad. Hoy su majestuosa causa rellena de crujiente chicharrón de cebiche o su rissotto a la huancaína son capaces de arrancar los aplausos de los comensales cada vez que aparecen en la mesa.

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